MARZO
Pelexia funckiana
Orquídea terrestre de bosques de montaña
En los rincones húmedos y neblinosos del Santuario del Bosque de Niebla florece una orquídea discreta: la Pelexia funckiana. Aunque sus flores son pequeñas y poco llamativas, esta especie terrestre cumple un papel fundamental en la riqueza natural del continente americano.
La orquídea Pelexia funckiana, orquídea terrestre de bosques de montaña, es una especie significativa de los ecosistemas húmedos de Veracruz. A diferencia de sus más conocidas y espectaculares parientes, las orquídeas epífitas, se distingue por ser una especie terrestre, es decir que crece directamente en el suelo, entre la hojarasca y el musgo, aprovechando la humedad constante de estos bosques.
Pelexia funckiana tiene raíces carnosas un tanto superficiales. Posee de 3 a 6 hojas ovadas a elípticas, dispuestas en roseta basal. Su inflorescencia es una espiga erecta de hasta 25 cm de altura, con 10 a 25 flores pequeñas de aproximadamente 1 cm. Las flores van de blancas a verdosas, dispuestas en espiral, con brácteas translúcidas conforme maduran. Florece en invierno y primavera. Los tallos son erectos y pubescentes, con varias brácteas envolventes, y terminan en un racimo con varias flores tubulares y resupinadas (invertidas). El sépalo dorsal es pubescente y cóncavo, unido a los pétalos, formando una capucha sobre la columna. El estigma puede ser entero o bilobulado, imitando lóbulos laterales rudimentarios. Un nectario profundo está unido al ovario, lo que permite que los abejorros polinicen las flores.
Esta orquídea se encuentra en los bosques húmedos de montaña de México, América Central y Colombia, creciendo entre 850 y 1500 metros de altitud. En Veracruz, su hábitat principal son los bosques mesófilos de montaña, ecosistemas húmedos y ricos en biodiversidad que hoy enfrentan una fuerte reducción de su cobertura original. Es una especie poco conocida en cultivo, más frecuente en colecciones botánicas y estudios florísticos.
El género Pelexia comenzó a ser estudiado en México desde el siglo XIX por naturalistas europeos y mexicanos. La descripción original del género se remonta a 1817, cuando Poiteau y Richard lo establecieron formalmente, y poco después se documentaron especies en territorio mexicano gracias a colectas de A. Richard y H. Galeotti en la década de 1830–1840. En México, las primeras menciones de Pelexia aparecen en publicaciones botánicas de mediados del siglo XIX, vinculadas a la obra de Galeotti, quien recolectó numerosas orquídeas en Veracruz y Oaxaca. Posteriormente, el género fue tratado en revisiones florísticas más amplias, como las de Schlechter a principios del siglo XX, y en compilaciones modernas como las de Garay (1982), que reconoció unas 67 especies en América tropical.
Las orquídeas terrestres como la Pelexia funckiana cumplen un papel clave en el sotobosque, aportando diversidad florística y sirviendo como indicadores de la calidad del suelo y del microclima. Sus flores atraen polinizadores especializados, contribuyendo al equilibrio ecológico de los bosques.
En el Jardín Botánico Clavijero, esta planta nos invita a detenernos y observar lo pequeño, lo discreto, lo que florece sin estridencias pero que sostiene la vida del bosque.
Las fotos con fines exclusivos de comunicación pública de la ciencia, tomadas de:
- https://orquideasjaliscienses.blogspot.com/
- https://www.orchidspecies.com/pelolivacea.htm
- Archivo Jardín Botánico Clavijero





