ABRIL
Automeris io
Polilla ojos de venado
En esta ocasión presentamos una singular mariposa nocturna de la familia Saturnidae: la polilla ojos de venado Automeris io.
A simple vista, sus alas anteriores imitan la humilde apariencia café de una hoja seca o el amarillo de una flor, permitiéndole descansar inadvertida entre el follaje de encinos y sauces.En cambio, en sus alas posteriores destaca un par de grandes manchas oculares semejantes a ojos. Al verse amenazada, la polilla las despliega bruscamente, simulando la mirada fija de un animal mucho mayor. Nos recuerda que, en la aparente calma de la naturaleza, la belleza también es una herramienta de defensa y resistencia.
Mientras el adulto asusta con su "mirada", la oruga, de un hermoso color verde lima, se protege con espinas urticantes. En la región de Xalapa, Veracruz, a la oruga de Automeris io se le llama popularmente “chuchumián”. Es una oruga polífaga grande -a veces mayor a 10 cm- muy llamativa pero un tanto peligrosa para las manos imprudentes, pues está cubierta de espinas urticantes que liberan toxinas al contacto con la piel, causando dolor, ardor e irritación agudos, pero que persisten por corto tiempo. Al alimentarse de una amplia gama de hospederos —como una diversidad de especies de encinos (Quercus), sauces (Salix), aguacates (Persea), higueras (Ficus), entre muchos otros árboles y arbustos—, las orugas forman parte esencial de la red trófica, sirviendo de sustento a murciélagos y otros depredadores especializados.
Los adultos, al igual que otros Satúrnidos, carecen de boca para alimentarse, por lo que su breve existencia, de apenas una semana, está enfocada al apareamiento para asegurar la continuidad de su especie.
La etimología de Automeris io es una combinación fascinante de raíces griegas y mitología clásica que describe perfectamente la naturaleza física de esta polilla. El género Automeris, proviene del griego antiguo y se divide en dos partes, Auto, que significa "mismo", "por sí mismo" o "propio", y meris, que significa "parte", "porción" o "segmento". En conjunto, puede traducirse como "parte de sí misma" o "partes iguales". Así, Automeris fue asignado a este género por el entomólogo Ernst Hübner en 1819, haciendo referencia a los patrones simétricos de las alas. Por otra parte, la especie -io- es una referencia directa a la mitología griega: Ío era una de las doncellas amadas por Zeus, vigilada por el gigante de los cien ojos Argos Panoptes, por encargo de Hera. El nombre Io fue elegido por las espectaculares manchas oculares (ocelos) en las alas posteriores de la polilla, pues al igual que el mitológico gigante Argos, la polilla parece tener "ojos" que siempre están vigilando.
En las noches de abril, todavía es posible ver a los machos atraídos por las luces, agitando sus antenas plumosas en busca de la fragancia invisible de las hembras. Ya no son tan abundantes como solían ser, debido al excesivo empleo de agroquímicos. Al observar una, no solo vemos un insecto; vemos un ciclo que ha florecido en la penumbra, dejando tras de sí una fragancia de vida que persiste en nuestros ecosistemas.
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