OCTUBRE
Polilla de la muerte, mariposa bruja
Ascalapha odorata
Durante el otoño, coincidiendo con la llegada de octubre, Ascalapha odorata se convierte en una visitante frecuente en los hogares. Esta singular mariposa, al ser una especie estrictamente nocturna y de gran tamaño -alcanza una envergadura de hasta 19 centímetros- gracias a su vuelo silencioso se ha convertido en un símbolo vivo de los venideros Halloween y Días de Muertos. Su presencia en las esquinas oscuras o bajo los techos evoca la atmósfera misteriosa y nostálgica de estas fechas.
Entre los nombres que se le han dado tradicionalmente a esta especie están “mariposa de la muerte”, “polilla negra” o “ratón viejo”. Debemos resaltar que se trata de una de las polillas más grandes y fascinantes del continente americano y que a pesar de su reputación injustamente asociada a la mala suerte, es un insecto inofensivo y de gran importancia ecológica.
Su envergadura alar, que puede alcanzar hasta los 16 a 19 centímetros, hace que a menudo se le confunda con un murciélago o un pájaro pequeño en pleno vuelo. Las hembras son ligeramente más grandes que los machos y muestran una línea blanca o clara transversal que cruza sus alas, mientras que los machos exhiben tonalidades más oscuras y uniformes. Sus alas tienen un diseño jaspeado en tonos marrón oscuro, negro y gris, con pequeños ocelos (manchas en forma de ojos) que asemejan la textura de la corteza de los árboles para camuflarse de los depredadores.
Ascalapha odorata se distribuye de forma nativa desde el sur de Estados Unidos hasta Argentina, abarcando todo México, Centroamérica y el Caribe. Durante los meses de verano, es capaz de migrar largas distancias hacia el norte, llegando a avistarse incluso en Canadá. Es común verla tanto en bosques densos como en zonas urbanas, donde busca refugio de la luz del sol en las esquinas de las casas, bajo los techos o en jardines sombreados.
Es un insecto estrictamente nocturno. Se siente atraída por las luces artificiales, lo que explica por qué entra frecuentemente a los hogares durante la noche. Las larvas son de gran tamaño y se alimentan de hojas de árboles de la familia de las leguminosas, particularmente de los géneros Acacia y Cassia. No visitan las flores tanto como otras mariposas; en su lugar, prefieren alimentarse del jugo de frutas fermentadas, savia de árboles dañados y fluidos de plantas en descomposición.
Por sus colores oscuros y su comportamiento nocturno, que son recursos que les permiten sobrevivir bien adaptadas a las noches, en muchas culturas prehispánicas y en el folklor actual de México y los países del Caribe, su presencia dentro de una casa se asocia erróneamente con la enfermedad o el fallecimiento de un ser querido. De hecho, su nombre en náhuatl era Mictlanpapalotl (mariposa del país de los muertos). En contraste en Bahamas, se cree que la visita de esta polilla representa la llegada de buena suerte, dinero o la visita de un ancestro que viene a traer bendiciones. Debemos decir que es completamente inofensiva y no causa -ni anuncia- daño alguno.
No es una mariposa presente en nuestro mariposario, pero sí es un miembro muy interesante de nuestra diversidad biológica.

OCTUBRE